Pocos arboles son capaces de transformar un paisaje como lo hace la jacaranda. Cuando florece entre mayo y junio, sus racimos de flores tubulares de color azul violeta crean un espectaculo visual que cautiva a cualquiera. Originaria de Sudamerica, la Jacaranda mimosifolia se ha convertido en un arbol emblematico de las calles y jardines del sur de Espana.
Donde plantar una jacaranda
La jacaranda necesita un clima templado o calido para prosperar. Tolera heladas suaves y puntuales, pero las temperaturas prolongadas por debajo de los menos dos grados pueden danarla seriamente. En Espana, crece sin problemas en toda la franja costera mediterranea, Andalucia, Extremadura y las islas Canarias. En el interior, puede cultivarse en zonas protegidas del frio invernal. Necesita pleno sol para florecer abundantemente y un suelo bien drenado. Es importante plantarla donde tenga espacio suficiente, ya que puede alcanzar los quince metros de altura y desarrollar una copa amplia.
Plantacion y crecimiento
El mejor momento para plantar una jacaranda es en primavera, cuando ya no hay riesgo de heladas. El hoyo de plantacion debe ser al menos el doble de ancho que el cepellon. Conviene mezclar la tierra extraida con compost para enriquecerla y asegurar un buen drenaje anadiendo grava en el fondo. Los primeros anos de vida son los mas delicados: necesita riegos regulares hasta que se establezca bien. Una vez adulta, la jacaranda es bastante resistente a la sequia, aunque agradece un riego semanal en los meses mas calurosos.
La floracion
La caracteristica mas apreciada de la jacaranda es, sin duda, su floracion. Las flores aparecen antes que las hojas o al mismo tiempo, creando un efecto espectacular de color violeta. La primera floracion puede tardar entre cinco y ocho anos desde la plantacion, lo que requiere paciencia por parte del jardinero. Para favorecer una floracion abundante, es importante que el arbol reciba sol directo durante la mayor parte del dia y que no se abone en exceso con nitrogeno, ya que esto favorece el crecimiento vegetativo en detrimento de las flores.
Cuidados y poda
La jacaranda es un arbol agradecido que no exige demasiados cuidados una vez establecido. La poda se limita a eliminar ramas secas, danadas o que crezcan hacia el interior de la copa. Se realiza preferiblemente a finales de invierno, antes de la brotacion. Es importante no podar en exceso, ya que las flores aparecen en la madera del ano anterior. El abonado se realiza una vez al ano, a principios de primavera, con un fertilizante equilibrado.
La jacaranda no solo embellece el jardin durante la floracion. Su follaje bipinnado, similar al de un helecho gigante, proporciona una sombra ligera y elegante durante el verano. En otono, las hojas caen creando una alfombra dorada que, aunque requiere limpieza, aporta un encanto especial al jardin. Sin duda, es una inversion en belleza que compensa la espera de sus primeros anos.