Cuidado de nuestro césped

Cuidado de nuestro césped

Nuestro jardín necesita de varios cuidados, sobre todo en las diferentes estaciones. Cada planta, flor, o hierba tiene sus cuidados y necesidades a las cuales tendremos que responder si queremos tener un hermoso jardín.  Dentro de todas las actividades a realizar para que nuestro jardín sea como el que soñamos unas de las cosas a tener en cuenta son los cuidados del césped. En de los cuidados más habituales existen varias etapas que afrontar, una de ellas será el riego del césped. Si éste es sembrado, primero es importante la preparación de la tierra previa a dicha acción, agregándole fertilizante y un trabajo de la tierra de hasta aproximadamente 10 centímetros de profundidad, para así cuando plantemos las semillas podremos brindarle a la misma la mejor recepción posible.

Luego es necesario un riego leve y no directo para no dañar los brotes. Una vez que el césped ha crecido, debemos mantenerlo a unos 4 centímetros de altura, aunque esto puede variar de acuerdo al tipo de césped que hayamos plantado. Es necesario hacer aproximadamente de dos a cuatro fertilizaciones al año, y si se encuentran signos de que mala hierba ha aparecido, se debe utilizar químicos adecuadamente, previa consulta a profesionales para eliminarlas. Los cuidados del césped sembrado suelen exceder al esfuerzo de solo nuestra persona, no solo por la sensibilidad y las necesidades y cuidados que éste requiere en su crecimiento, sino también por la cantidad de tiempo que esto nos lleva, y la mano de obra, que en algunos casos puede ser exigente.

En algunos casos, dentro de los cuidados del césped en otoño, sobre todo durante el sembrado, es necesario aplicar una resiembra en dicha estación por que algunos tipos de césped suelen perder su color y tornarse amarillos en las estaciones frías. Si el césped que estamos cuidando es de tipo natural y ha crecido correctamente en nuestro jardín, seguramente el cuidado será más leve, pero lo más probables es que no estemos hablando de una alfombra, si no más bien de un césped algo más rústico, y no tan parejo. Dentro de los cuidados del prado autóctono, se encuentra el riego del césped, en tiempo de alta temperatura especialmente. Es posible incentivar su crecimiento con fertilizante pero, principalmente nuestra dedicación, pasará por evitar las malas hierbas, ya que no es un césped muy tupido y suele ser inundado por éstas; puede ser resembrado en otoño, pero no es lo más recomendable, ya que varias de las especies de césped tienen dificultad para brotar por entre las fuertes raíces del césped autóctono. Este césped suele volverse amarillo en invierno, pero tiene una regeneración muy rápida, por ello a fines de esta época y principios de la primavera, requerirá de varios cortes para mantenerlo saludable. El corte de este tipo de césped es de aproximadamente un poco más de cuatro centímetros.

 

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