Cuidados de los árboles frutales

Cuidados de los árboles frutales

Los árboles frutales deben recibir un tratamiento periódico que varía con las estaciones. Lógicamente, el cuidado en épocas de sequía, cuando los árboles están sin hojas, diferirá del tratamiento necesario cuando las hojas crecen en abundancia. Así, en verano y primavera, los árboles frutales se tratan para promover el desarrollo de las hojas. En invierno, en cambio, estos árboles deben recibir un tratamiento para resistir el frío y preparar las ramas para la vegetación de primavera.

Cualquiera que sea la estación, los árboles frutales necesitan un cuidado especial para mantenerse bien sanos. Por lo tanto, fuera de los tratamientos de temporada, es esencial mantener regularmente la corteza del árbol cepillándola con un cepillo de alambre u otro cepillo para la limpieza de la madera, con el fin de quitar la costra formada por la mezcla de líquenes y musgo. Si usted tiene un rociador, aplique una solución de formol y sulfato de hierro o de permanganato de potasio mezclado con cal, respetando siempre las dosis prescritas. De hecho, musgos y líquenes se acumulan generalmente en la corteza del árbol cuando comienza a ser invadido por parásitos, y es probable que usted observe algunas heridas en el tronco del árbol al cepillar. En este caso es imperativo aplicar productos cicatrizantes para optimizar el flujo de savia; puede usarse tanto alquitrán vegetal como betún de injertar. Por otra parte, es importante quitar rápidamente los frutos momificados que cuelguen del árbol para evitar que propaguen una infección. Por último, recuerde eliminar periódicamente las hojas muertas que caigan a los pies del árbol.

En invierno, cuando los árboles frutales ya estén sin hojas, el tratamiento consistirá en limpiar los árboles para evitar que las larvas de parásitos se instalen en ellos. En efecto, si los árboles no están saludables antes de la llegada de la primavera y de las primeras hojas, la infección llegará a la fruta, que no se desarrollará. El tratamiento invernal comienza por una bina del suelo, a la que seguirá un compostaje para garantizar un suelo rico en humus. Después de la limpieza convencional de la corteza con un cepillo, aplique lechada de cal en el tronco para eliminar los parásitos restantes escondidos entre las líneas de la corteza. A continuación, para evitar que las larvas que hayan hecho eclosión en el suelo avancen lentamente hacia las ramas con la llegada de la primavera, ponga trampas adhesivas alrededor de la corteza. Para el tratamiento de las ramas, utilice aceite de verano o de invierno con el fin de eliminar las larvas. Como este producto es cáustico, se debe diluir de acuerdo a la dosis indicada.

En la primavera y el verano, la mayoría de los tratamientos se aplican como medida preventiva, para evitar que los parásitos infecten hojas y frutos, y son similares a los aplicados en invierno. Cuando es necesario un tratamiento curativo, se utilizan productos más potentes, que permiten eliminar los insectos dañinos para los en frutales. En efecto, para matar al gorgojo del manzano, que infecta este tipo de árboles, se recomienda rociar el árbol con una solución que incluya un compuesto a base de policlorocicloalcanos mezclado con un insecticida químico orgánico. Para tratar los frutales de pepita, sobre todo en caso de presencia del gusano de la fruta o de infecciones como la sarna del peral, el mildiu, la lepra del melocotonero y otras enfermedades bacterianas, hay que utilizar un fungicida con cobre llamado caldo bordelés. Esta mezcla debe ser aplicada en febrero, antes de la eclosión de las yemas florales y sobre todo cuando no llueve. Es normal que queden marcas azules luego de la aplicación de la solución.

Sin Comentarios

Deja tu comentario